viernes, 31 de octubre de 2014

Dolce far niente, uno di noi

 "Está. Sigue ahí, en el banco frente al gran sarcófago etrusco de terracota, centrado bajo la bóveda: esa joya del museo exhibida, como en un estuche, en la saleta entelada en ocre para imitar la cripta originaria. Sí, ahí está. Sin moverse desde hace media hora, como si él también fuese una figura resecada por el fuego de los siglos. El sombrero marrón y el curtido rostro componen un busto de arcilla, emergiendo de la camisa blanca sin corbata, al uso de los viejos de allá abajo, en las montañas del Sur: Apulia o, más bien, Calabria" (José Luis Sampedro)

Aburrirse es bastante divertido;
Dios, si de verdad existes
hazme un favor: ¡abúrreme!
es lo único que te pido
preciso días postrada en cama
con ruido inerte de sonido
como ropa una sábana
y mis ojos de testigos
pues aburrirme me salva
de la rutina y el hastío
y es que mi mente viaja
a través del infinito
y así me siento tan brava
que poco más necesito...
cada día cambio de alma,
como aire cambia de sitio


martes, 21 de octubre de 2014

los mil derroteros del sin rostro

Volví a las nubes de alcohol
pensando que así te vería
¡ay!, o que me darías tu amor
y todo es igual todavía:
que tu nube no es de mi color,
viste aparecer mi morado
signo claro de mi alegría
y dejaste tu balcón cerrado...
¡has quemado mi valía!
si, cariño, ya lo he notado;
toda tu vida es policromía


sábado, 11 de octubre de 2014

la lluvia

«-¿Hay que indignarse porque una araña mate a una mosca? –siguió diciendo Iturrioz-. Bueno. Indignémonos. ¿Qué vamos a hacer? ¿Matarla? Matémosla. Eso no impedirá que sigan las arañas comiéndose a las moscas. ¿Vamos a quitarle al hombre esos instintos fieros que te repugnan? ¿Vamos a borrar esa sentencia del poeta latino: “Homo, homini lupus”, el hombre es un lobo para el hombre? Está bien. En cuatro o cinco mil años lo podremos conseguir. El hombre ha hecho de un carnívoro como el chacal, un omnívoro como el perro; pero se necesitan muchos siglos para eso. No sé si habrás leído que Spallanzani había acostumbrado a una paloma a comer carne, y a un águila a comer y digerir pan. Ahí tienes el caso de esos grandes apóstoles religiosos y laicos; son águilas que se alimentan de pan en vez de alimentarse de carnes palpitantes; son lobos vegetarianos. Ahí tienes el caso del hermano Juan…
-Ése no creo que sea un águila, ni un lobo.
-Será un mochuelo o una garduña; pero de instintos perturbados.
-Sí, es muy posible –repuso Andrés-; pero creo que nos hemos desviado de la cuestión; no veo la consecuencia.
-La consecuencia a la que yo iba era ésta: que ante la vida no hay más que dos soluciones prácticas para el hombre sereno: o la abstención y la contemplación indiferente de todo, o la acción limitándose a un círculo pequeño. Es decir, que se puede tener el quijotismo contra una anomalía; pero tenerlo contra una regla general es absurdo.
-De manera que, según usted, el que quiera hacer algo tiene que restringir su acción justiciera a un medio pequeño.
-Claro, a un medio pequeño; tú puedes abarcar en tu contemplación la casa, el pueblo, el país, la sociedad, el mundo, todo lo vivo y todo lo muerto; pero si intentas realizar una acción, y una acción justiciera, tendrás que restringirte hasta el punto de que todo te vendrá ancho, quizá hasta la misma conciencia.
-Es lo que tiene de bueno la filosofía –dijo Andrés con amargura-; le convence a uno de que lo mejor es no hacer nada.»

(Pío Baroja
El árbol de la ciencia)

No sé si es triste amargarse por la lluvia
eso varía según el punto de vista
yo solía ennegrecerme en un negro día
aunque tampoco me aclaraba si el Sol salía


no sé si es triste amargarse por la lluvia
pues eso son formas de ver la vida;
y día a día estoy más convencida
de que la lluvia me susurra que sigo viva
que cuando dejas entrar en tu alma lluvia
huele a nubes y ambrosía
pues tras un par de negros días
dentro tienes jacintos, camelias
orquídeas, lirios y hortensias
(y cuando llueve se me nubla el futuro
pero conmigo no necesito más
quizá alguien que me lama las espinas
¡y eso aún no es seguro!)