martes, 24 de febrero de 2015

liquideces

Presos los dos de aquel imposible decoro 
             adolescente,
ni yo me sonrojé ni usted tampoco hizo nada por llamarse
             al orden
cuando después de las risas y las aceitunas rellenas,
habiéndonos lubricado previamente el oído
con una minuciosa lista de vicios sexuales,
fuimos al amor como quien va al estanco de los primeros
             cigarrillos

(Almudena Guzmán) 

Los secretos que guardas
los veo entre tus pinchos
ay, ojos líquidos y tu coraza
la atravieso y me encuentro
con tu flor y tus pétalos
antítesis de los pinchos y la coraza
y de repente me convences
de que quererte es fácil
entonces me arriesgo
y pongo en juego las cartas,
el arriesgar mi corazón,
que es un paso tan grande
que la derrota pesa lo mismo
que los mismos brazos del aire


domingo, 22 de febrero de 2015

supermercado

 "Algunas cosas duelen y no se pasan. Tendrás treinta y cincuenta años, y una parte de ti seguirá estando triste por los días en que no pudiste ser la reina de una fiesta, o por otros motivos que ahora no sabemos. Y aunque tu novio de ese momento te abrace muy fuerte, notarás que tu pena sigue. Hay una parte donde nunca nos abrazan. Aunque nos quieran muchísimo. Esa parte está ahí, esa pena. Y nadie llega a tocarla nunca" (Belén Gopegui)

Póngame tres cuartos de racionalidad
que se me mete Dalí en el cuerpo

y no lo puedo soportar

¡ah!, y cuando pueda me mira
a cuánto tiene la cordura
que me viene bien, sobre todo
para hacer pucheros de tranquilidad
escuche, qué buenas salieron
esas palabras de complicidad
que si lo llego a saber para entonces
me pones más, medio kilo de esa
porque su sabor es casi igual
que cuando compro fresas o mandarinas
y hay que ver, que se me hace tarde
y tengo que ir a buscar los sentidos
que rigen la cuerda floja de mis delirios


jueves, 19 de febrero de 2015

sueños vívidos

Fecundación
Y si yo te toco, tú eres lo que eres;
y si no te toco,
tú, tranquila, duermes.

Tú, conmigo, todo;
tú, sin mi, perdida;
tú, mujer conmigo,
nada si no nombro.

Y si yo te toco,
palmera que crece,
sonrisas abiertas
que, meciendo, envuelven.

Y si no te toco,
dulzura que pesa,
caes en tu silencio
densamente lenta.

(Gabriel Celaya)


Te me apareces en esos momentos
que son solo míos y para mí:
cuando me como una manzana,
o unas galletas en el metro;
cuando leo, escribo o duermo
-digamos mis funciones vitales-
y hoy me daba un baño de espuma
y entre el agua morada
y la suavidad del aceite
he sentido tu mano tibia
como un panecillo en la mía
lejos de ser la mano de la muerte
ay que si yo supiese, ojos líquidos,
que toda mi fantasía es realidad
¿con qué soñaría yo?
¡con caballitos de mar!



domingo, 15 de febrero de 2015

información nutricional de la vida

Perdonadme: he dormido.
Y dormir no es vivir. Paz a los hombres.
Vivir no es suspirar o presentir palabras que aún nos vivan.
¿Vivir en ellas? Las palabras mueren.
Bellas son al sonar, mas nunca duran.
Así esta noche clara. Ayer cuando la aurora
o cuando el día cumplido estira el rayo
final, ya en tu rostro acaso.
Con tu pincel de luz cierra tus ojos.
Duerme.
La noche es larga, pero ya ha pasado.

(Vicente Aleixandre)

La vida es dúctil,
fácilmente dúctil
tiernamente maleable
será tu mejor égloga,
porque la vida crece
no cambia; crece,
y crece por el aire
y por ti,
no por tus logros
tu dinero o valentía,
solo por tu sentir...
y al haber entendido esto
no puedo evitar sonreír
como una boba en el sofá,

¡ay! ¡quién lo iba a decir!