miércoles, 4 de marzo de 2015

los viajes

Yo no supe dónde estaba,
pero, cuando allí me vi,
sin saber dónde me estaba,
grandes cosas entendí;
no diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo

(San Juan de la Cruz)

ayer, día cansado, clónico
presencié un momento estelar
sentada ya en el tren:
tren en dirección Móstoles   
de Leganés a Atocha: quince minutos
y vi cómo un redondo conguito
de níveo e impoluto chocolate blanco
se paseaba de un lado a otro del vagón
como en una especie de metaviaje
similar al de la Luna y el Sol   
cuando persiguen los coches en marcha
y metaviaje o psicoviaje es 
o podrían ser los cambios del campo,
porque si el tren va rápido
es una enorme mancha verde 
que a ratos va mutando a blanco
y a todo esto yo me vi inmersa
en lo que llamo metaviaje
al ir pensando en la vida del paisaje
ah! tú tampoco te salvas
que sé que has proyectado
mis andanzas, paranoias y teatros
en tu proyector, cine de verano



No hay comentarios:

Publicar un comentario