Cada vez que te conviertes, a bote pronto,
en un vil dictador de sentimientos,
se me desgarra algo en el pecho que quema,
y maquillo mis penas con soberbia
para no mostrar a nadie que me duele,que me arde el cuerpo cuando decides
vetar sentimientos, palabras y viceversa
ojos líquidos: yo te entiendo y no
y cuando tus pestañas brillan y aletean
saliendo de ellas mariposas,
los días son largos pero deliciosos
y en el Retiro se atusan las rosas
pero cuando decides ser escombros
y vigas oxidadas... me dueles,
me dueles en lo más hondo
y sí, fluido como eres tú
se me escapan tus ojos
y sigo sin saber hacer sumas
y estoy a contrarreloj,
y tú pareces estar en la Luna...
qué quebradero y dolor de cabeza,
me apetece tumbarme y leer,
o no hacer nada, pero ser
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