Uno mismo y por siempre entre las cimas;
manantial abrazando lluvia y tierra;
fundidos en un soplo ola y brisa;
blanca mano enlazando piedra y oro;
hora cósmica uniendo noche y día.
El y yo somos uno.
Uno mismo y por siempre en las heridas.
Uno mismo y por siempre en la conciencia.
Uno mismo y por siempre en la alegría.
Yo saldré de su pecho a ciertas horas,
cuando él duerma el dolor en sus pupilas,
en cada eco bebiéndome lo eterno,
y en cada alba cargando una sonrisa.
(Julia de Burgos)
no he vivido apenas nada
y aún así sé algunas cosas,
como que cada segundo muere
y se cae solo al vacío;
quizás esto es lo que explicapor qué muchas noches
pierden sentido
ayer era una noche fría,
una noche anodina,
pero tú andabas conmigo
y yo que también sé
que la noche me descoloca
como quien fresas come
besana afanada tu frente
y tu boca
he pasado noches a tu lado
noches largas, cortas, ebrias
y otras muchas las he soñado
pero en nuestra soledad ayer
pasó algo que nos desveló
una noche despiertos
con los ojos cerrados
y aún con todo te veía
tus ojos líquidos, mis lagos
sonaba schubert, el no dormía
"quiero dormir contigo",
pensaba
y quiero ver tus sueños
tus preguntas y ventanas
entonces te abracé, te abracé
porque quiero llegar a tu ventana
y de repente los brazos nuestros
se transformaron en alas
empecé a dar vueltas, jadeaba
y de mi aliento las rosas se volvían
moradas
y de tu aliento tus sueños
te encadenaban:
rey de corazones
reina de pasiones
"soy yo o nos hemos vuelto locos?"
"lo segundo..."
y después de ese abrazo
no he querido más nada;
después de ese abrazo
me vuelvo a sentir alada
No hay comentarios:
Publicar un comentario