la locura me hará inmortal;
dime dios,
si existes
si es mi
rincón insano un rincón inmoral
y por qué
me castigas
yo que
intenté entender la vida
y ha sido
todo un dolor lacerante
en mis
noches locas yo cavilo
y en mis
tripas rebosantes de ginebra
las
palabras nacen y con bilis se enhebran
ando
erguida por la calle con mi peor cara de mala
si miento
y me digo cuerda
si miento
y me digo sobria
se me
mueren las palabras
(pero no
así mi locura)
ando
mientras y le grito al tiempo
pero mi
boca borracha quiere gritarle al viento
y en mi
mente nada miente
tengo las
neuronas sobrias
(de tanta
locura)
y la
ginebra habla por mí y brama
soy un
pájaro con tres alas
la
primera es un invento
la
segunda es el viento
la
tercera no funciona
y sin
embargo todas vuelan
no
entiendo nada en mi cabeza
y me
habla la música:
me
refugio en melodías
pero aún
cuando me duermo
cavilo, ¿quién
anda en vela?
la
locura, mi musa incansable
que me
hace serena
Expuesta a todas las perdiciones, ella
canta junto a una niña extraviada que es ella:
su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la
niebla verde en los labios y del frío gris en los
ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre
la sed y la mano que busca el vaso.
Ella canta.
canta junto a una niña extraviada que es ella:
su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la
niebla verde en los labios y del frío gris en los
ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre
la sed y la mano que busca el vaso.
Ella canta.
(Alejandra Pizarnik)

No hay comentarios:
Publicar un comentario