domingo, 16 de junio de 2013

5:38



NUNCA LO SABES. No puedes merecer nada si no sabes tu camino; nada salvo el vacío, la indiferencia y la monotonía más grande que tu cuerpo pueda entender. Es la especie de castigo que se te otorga por creer que la vida fácil cae del cielo; la vida fácil es un misterio en el que tú no puedes ver. Lo siento y eso es así. Lo que deseas tumbada en la cama vendrá cuando tú sepas vivir. Y no lo sabes, no sabes lo que es ser bonito hasta morir, ser uno y luego dos, tú nunca lo tuviste claro. No sabes nada y te queda por saberlo, solo mereces las manecillas del reloj más lentas para que puedas reflexionar. Te repito: si no sabes, no mereces. 

 No es lo más bonito que quieres escuchar ahora, ¿verdad? Me lo imagino, con el calor que entra por la ventana. Y tú hace unas horas estabas incluso guapa, aunque tú no lo sepas, porque ese color te sienta muy bien. A veces no sabes las cosas porque no quieres, y lo que quieres saber va a golpe de tiempo, va a golpe de Sol. Te estoy imaginando moviendo la pierna izquierda debajo de la mesa mientras te escribes y lees, te escribes y lees, te escribes y lees, porque últimamente lo haces mucho. Ambas cosas. Lo dicho, intenta no fatigarte que el tiempo pasa, y además todo fluye. Vete a la cama, no es para tanto. Mejor es dormir.


"ATENERSE A LOS APRIORISMOS ES SIEMPRE UN ERROR"- AMÉLIE NOTHOMB.



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