NUNCA LO SABES. No puedes merecer
nada si no sabes tu camino; nada salvo el vacío, la indiferencia y la monotonía
más grande que tu cuerpo pueda entender. Es la especie de castigo que se te
otorga por creer que la vida fácil cae del cielo; la vida fácil es un misterio
en el que tú no puedes ver. Lo siento y eso es así. Lo que deseas tumbada en la
cama vendrá cuando tú sepas vivir. Y no lo sabes, no sabes lo que es ser bonito
hasta morir, ser uno y luego dos, tú nunca lo tuviste claro. No sabes nada y te
queda por saberlo, solo mereces las manecillas del reloj más lentas para que
puedas reflexionar. Te repito: si no sabes, no mereces.
No es lo más bonito que quieres
escuchar ahora, ¿verdad? Me lo imagino, con el calor que entra por la ventana.
Y tú hace unas horas estabas incluso guapa, aunque tú no lo sepas, porque ese
color te sienta muy bien. A veces no sabes las cosas porque no quieres, y lo
que quieres saber va a golpe de tiempo, va a golpe de Sol. Te estoy imaginando
moviendo la pierna izquierda debajo de la mesa mientras te escribes y lees, te
escribes y lees, te escribes y lees, porque últimamente lo haces mucho. Ambas
cosas. Lo dicho, intenta no fatigarte que el tiempo pasa, y además todo fluye.
Vete a la cama, no es para tanto. Mejor es dormir.
"ATENERSE A LOS APRIORISMOS ES SIEMPRE UN ERROR"- AMÉLIE NOTHOMB.

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