jueves, 26 de septiembre de 2013

micrometáfora, versión 1

"Exquisita pendencia la de mi boca y la suya
por ese dedo abeja que libó entre murmullos y distensiones
                 golosas,
las sucesivas floraciones de mi anémona nocturna"

(Almudena Guzmán)

"La otoñal" 

La tormenta ha sido larga y triste, pero seguro que guardaba el Sol... El Sol de otoño. El que es infinito e imposible de compartir, pero se reinventa como los recipientes de cristal para los yogures, como los diccionarios, como los punto y coma mal posicionados. Sol entre lluvias, que no se pierde tan rápido entre las nubes, porque los rayos siempre le traen recuerdos. Y esta estrella te persigue todo el año sin asustarte como en verano, va contigo hacia el futuro, aunque a ti te cueste verlo. 

Cuando te despiertes va a seguir ahí. Siempre que salgas a la calle te va a acariciar. Además con él siempre sopla el viento, para que te pongas jersey con jersey.


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